Parecía fuerte y aún sin que lo desearas decidí sacarlo de su reino de hielo. Después de todo no supiste detenerme, y está bien, eso quería pero ya comenzó a podrirse. . .
Lo hace más rápido de lo que pensé. Al parecer no aguantará mucho para nosotros.
Quise pensar que "alguien como tú" no le guardaría rencor a "alguien como yo", y se que si lo escupo ante tu rostro lo negarás, pero puedo sentirlo y no aprendiste a mentirme.
Antes era no fuerte pero si ingenua, ilusa y confiada, podía soportar mucho de ésto, pero para mi bien y para tu mal ya no hay aquello en mi... entonces si siento tu daga acercarse demasiado te daré la espalda, ¡Ni si quiera me verás llorar!
Te lo diré, sí, para no ser la única que se sienta hundir.

No hay comentarios:
Publicar un comentario