La ciudad que nunca existió
domingo, 8 de diciembre de 2013
Después de tantas horas de cansancio, tenía que sacarlo, tenía que llorarlo de nuevo antes de ahogarme internamente.
Perdón.
Perdóname por mis actos, pero no te pido disculpas por lo que siento.
Entradas más recientes
Entradas antiguas
Inicio
Suscribirse a:
Entradas (Atom)