viernes, 23 de noviembre de 2012

Lloró y lloré con él.

He estado soportando durante muchos días ya y las cosas dejaron de ser estables hace semanas.
No puedo rendirme ahora aunque quiera y aunque me carcoma el gusto por correr hacia ti aunque se que todo será igual.
No fue un puente el que quise construir hacia ti, fueron muchos, en distintas direcciones y siempre decías que no tenían cimientos fuertes y los derrumbabas.


Estoy triste.


Pero ya no es una sensación pasajera. Se está volviendo parte de mi y me pide quedarse para que no exista una gran reacción ante una nueva traición.

¿En algún instante te acordaste de mi y deseaste que todo fuera diferente?

Desde hace un par de meses dejaste de ser la persona que en tanto tiempo me esforcé por conocer, y no por tener poder sobre ti o tu sentir si no para localizar aquellas heridas que quería sanar. Ahora parece que tienes nuevas, inoperables, al menos para mi.


Si tan sólo supiera que las cosas cambiarán,que me querrás de nuevo y te mantendrás a mi lado podría hacer de ti lo que Nietzsche hizo para  Freud, aunque sea un examen que te lleve al éxito. Sería para ti y dejaría todo . De nuevo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario