No confíes en nadie N U N C A .
Sólo pienso en tirar un golpe seco y a puño cerrado a todos ustedes hipócritas.
Diré que quien está mal soy yo.
Lo estoy, lo estoy. Intento mentalizarme y que eso quepa en mi cabeza.
Veo ríos conectados en un sólo punto. Son de el más bello carmesí que nunca contemplé y que ahora no contemplo, porque aquí no estoy, porque aqui no hay nadie.
Me quejé de las bromas pesadas. De cuando cada uno tocó el timbre, fuí a abrir y no había nadie que esperar que yo dejase entrar. Algunos se quedaron y siguieron con el juego un poco más.
¿ Saben?
La casa está vacía. Ya no habrá nadie! Nadie para ustedes! Nadie!
¿ A dónde he de ir?
A ese río que no existe y en el que yo tampoco existiré.
Si me ahogo nadie verá que necesito ayuda. Permanentemente la necesito. ¿ Te diste cuenta?
No respondas.
Ayuda. Mierdas.
Me dan asco. Tranquilos. No tanto asco como el que me doy yo.
Caen, siguen cayendo y dejo que me aplasten. Retratos rotos de gente que nunca existió. Porque eso son. No existen! Ni yo ! Nadie existe! Jajajajajajajajajajajajaja!
Espera. Espero.
Si no existo . . . mis problemas no existen.. ¿ Qué problemas? ¡ Exacto !
Esquinas. Esquinas como móradas. ¿Porqué ver hacia el nefasto mundo que no existe, porque sigo pensando que no existe, a ver la pared ? Una pared. Manchada con mis propias hemorragias internas. Y si son internas como fueron manchadas. ¿ Qué me preguntas a mi? Aqui no estoy. Ni ahí. No. No existo.
Esquinas.
Esquinas, ríos, risas. ¿ Puedo ser yo esta vez quien ría? Quisiera reír. Espera. Lo hago.
Y de CADA UNO DE USTEDES!
¿Karma entonces?
Moriré joven.
No hay comentarios:
Publicar un comentario